Las cinco tierras

Cinque Terre, julio 7 y 8 de 2017

Esta historia podría decirse que comenzó en el baño. No me imaginen en la ducha soñando con los pueblos de Italia, en realidad es algo menos romántico. Unos amigos tenían un hermoso afiche de “Cinque Terre” en el baño social de su apartamento y podría decirse que, cada vez que entraba, me fascinaba ver esa imagen de un pequeño pueblo asentado casi caprichosamente sobre la montaña al lado del mar. Mi hermana también trajo un recuerdo de estas tierras, un pequeño imán que yo había visto muchas veces y que contribuyó a poner este destino en nuestro itinerario.

“Cinque Terre” son 5 pueblos: Monterosso, Vernazza, Corniglia, Manarola y Riomaggiore. Son pequeños pueblos que conservan la arquitectura tradicional (a excepción de Monterosso que tiene una parte “moderna”) y en los que el tráfico vehicular está restringido, por lo que si se viaja en carro (como nosotros) es mejor elegir un alojamiento en La Spezia (o alguna ciudad cercana, en nuestro caso elegimos Ceparana) y utilizar el tren para llegar hasta los 5 pueblos.

Los pueblos están situados muy cerca uno del otro y hay un sendero que los une, sin embargo cuando nosotros fuimos la ruta Corniglia – Manarola – Riomaggiore estaba cerrada por la erosión. Nuestra elección fue comprar el pase de tren (€16) para ir desde La Spezia hasta Monterosso y desde ahí recorrer el camino hasta Corniglia. Para esta ruta se debe pagar una cuota de €7 por persona, sin embargo el pase que compramos nos eximía de hacer el pago. El resto del recorrido lo hicimos en tren, cada pueblo está a 5 minutos aproximadamente del siguiente.

Cada pueblo tiene su encanto, Monterosso fue el que menos nos gustó, sus playas estaban completamente abarrotadas de sombrillas y había más turistas que en todos los demás (es el más accesible en carro) y Corniglia fue nuestro favorito, al no tener acceso directo a la playa era el menos visitado y el asentamiento de las casas sobre el risco nos pareció hermoso.

Monterosso

Vernazza

Corniglia

Manarola

No alcanzamos a ir a Riomaggiore porque ya se nos hacía tarde para regresar, sin embargo nos gustó muchísimo el recorrido y definitivamente vale la pena hacer el tramo caminando (para quienes les guste como a nosotros) ya que permite ver los pueblos desde partes más altas o desde la distancia, de una manera muy especial. También es interesante ir caminando y encontrarse con algunos viñedos o con un “hogar de gatos” que hay entre Vernazza y Corniglia.

Muchas personas visitan “Cinque Terre” como un paseo de un día desde Florencia, mientras que otras eligen quedarse varios días y disfrutar de cada pueblo con tranquilidad para visitar sus iglesias y monumentos. Caminando o en tren, comiendo porción de pizza para llevar o un menú de 4 platos, las Cinco Tierras son un lugar encantador para todos los visitantes.

 

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