Yogyakarta, el corazón de Java

Yogyakarta (Indonesia), 24 al 27 de abril de 2017

El sultanato de Yogyakarta es uno de los destinos principales para los turistas que pasan algún tiempo en la isla de Java en Indonesia, la más poblada del mundo con más de 145 millones de habitantes. Su principal atractivo es Borobudur, un monumento budista construido alrededor del siglo VIII, sin embargo, como pudimos comprobarlo, hay mucho más para ver en la ciudad.

El Kraton

Yogyakarta es un estado especial de Indonesia ya que existe la figura del Sultán desde 1755 y se mantiene gracias a una ley especial que se aprobó en 1950. Anteriormente el Palacio del Sultán (Kraton) ocupaba la parte central de la ciudad dentro de un complejo amurallado que incluía diferentes templos, jardines y construcciones residenciales y administrativas, sin embargo, con los años la mayoría de esta zona amurallada ha sido ocupada por casas comunes y corrientes, convirtiendo el complejo en un sinfín de callejones entre los cuales se encuentran algunos lugares históricos (como el Palacio de Agua) y el actual Palacio del Sultán.

El Palacio del Sultán puede visitarse para recorrer los adornados salones propios de la realeza. Un par de veces al día adicionalmente se puede asistir a un espectáculo de música cuyo valor está incluido en la entrada. También se pueden apreciar implementos propios de la vida del sultán y su familia, sin embargo no hay explicaciones en inglés y es difícil de entender toda la colección de objetos y su relevancia.

Cerca al Palacio está el restaurante Bal Raos, el cual sirve la comida favorita de los sultanes, aunque es un poco más caro que el promedio de la ciudad es un lugar interesante para probar diferentes platos locales, cada uno referenciado al sultán correspondiente.

Nuestra cena en Bale Raos
Nuestra cena en Bale Raos

Sin embargo nuestro lugar favorito para comer fue el Waroeng SS (Special Sambal) en el que pudimos probar muchísimos platos de la cocina local (algunos con mayor acierto que otros para nuestro gusto).

Comida en Waroeng SS
Comida en Waroeng SS

Como tal dentro de la ciudad no encontramos muchos otros lugares interesantes, sin embargo en la noche en la Alun Alun Selatan hay un espectáculo interesante, las carrocerías de vehículos antiguos son convertidas en bicicletas para dar un paseo en familia en la noche, con luces de neón y personajes de tiras cómicas como protagonistas.

Borobudur

Es considerado el monumento budista más grande del mundo y hace parte de los Patrimonios de la Humanidad de la Unesco. Queda a 40km de Yogyakarta, en nuestro caso decidimos alquilar una moto para visitar el lugar y ver el amanecer, así es que muy temprano iniciamos el recorrido de aproximadamente 1 hora. El acceso antes del amanecer tiene un costo adicional, sin embargo para la fecha de nuestra visita no valía la pena tomarlo e ingresamos a la hora de apertura (6:00 am). La construcción tiene una base cuadrada con 6 terrazas y después 3 pisos más en forma circular, dicen que si se mira desde arriba es un gran mandala.

Los budistas realizan un peregrinaje que consiste en recorrer sus plataformas desde la base, en un camino que contiene cerca de 2,700 paneles en relieve. En las terrazas superiores hay decenas de estatuas de buda, la mayoría de ellas encerradas en estupas, lo cual le da a este lugar una apariencia única.

Borobudur
Borobudur

Prambanan

Este conjunto de más de 200 templos hinduistas se encuentra a 18 km de Yogyakarta. Decidimos visitarlo al atardecer, sin embargo empezó a llover y aunque cuando llegamos ya había escampado, aún estaba bastante gris. El complejo es de una época similar a la de Borobudur y aún se encuentra en restauración, sin embargo algunos de los templos principales están en perfecto estado y vale la pena subir sus empinadas escaleras para recorrerlos. Generalmente lo que encontramos son algunas terrazas que rodean una bóveda principal en la que hay estatuas budistas dedicadas a los dioses Trímurti, Brahma, Visnú y Shivá.

Yogyakarta fue un lugar interesante para nosotros, nos llamó mucho la atención ver cómo sus principales monumentos (budista e hinduista) no corresponden con la mayoría religiosa del lugar (islamismo), sin embargo en Indonesia es muy satisfactorio ver cómo las diferencias en cuanto al origen étnico, cultura y creencias conviven de manera armoniosa, casi haciéndonos olvidar que a nivel macro en el mundo se vive algo muy distinto.

Te invitamos a suscribirte para que estés al tanto de todas las actualizaciones del blog:

Y a seguirnos en redes sociales:

Déjanos un comentario