Camping para principiantes (y algunos recuerdos memorables)

Mientras caminaba por el Kilimanjaro pensaba en cómo Andrea Castro podría sobrevivir a 6 días sin ducharse, o Paula Zapata al olor de las letrinas, o María Fernanda Nova a temperaturas bajo cero, o María Teresa Lamprea (y sus rodillas) a 12 horas caminando, o mi suegra a la comida, o mi hermana a las incomodidades para dormir.

Así es que aquí van algunos tips para sobrevivir a todo lo que implica acampar:

– La ducha: en algunos lugares hay facilidades (inclusive unas muy buenas) pero en general (especialmente en los campamentos de montaña) no hay duchas. Mi secreto es que durante el camping hago uso intensivo de los pañitos húmedos, perfectos para un “baño de gato”.

– Los sanitarios: al igual que con las duchas, se encuentran lugares de camping con baños limpios, pero algunos tienen letrinas, que invariablemente son sucias y huelen “a mierda” y otras veces ni siquiera hay letrinas. En mi caso he aprendido a usar los arbustos (y los prefiero cuando no hay buenas opciones). Hay que saber elegir, para no andarle mostrando las intimidades a todo el mundo y para no tener encuentros cercanos con animales. Algunas recomendaciones: Estar por lo menos a 100m de las fuentes de agua, tapar con tierrita y no dejar el papel higiénico al aire. Cuando definitivamente toca usar la letrina, lo mejor es taparse la nariz con alguna tela, tener buena puntería y no mirar a lo profundo del hueco.

– El clima: casi siempre he estado en campamentos de montaña y en más de una ocasión hemos amanecido cubiertos de hielo o de nieve. En este caso creo que lo más importante es tener las prendas apropiadas, no es mucho más lo que se puede hacer. Afortunadamente hay mucha tecnología y se encuentran prendas transpirables, térmicas, híbridas, con filtro uv, antibacterial, etc. Nosotros usamos ropa interior térmica para dormir (y sólo en temperaturas extremas para caminar) y nos vestimos por capas: primera capa – transpirable, segunda capa – térmica, tercera capa – rompevientos / impermeable.

– Las caminatas: algunas veces el plan es estar en el campamento, pero otras el plan es caminar por un parque, o hay que caminar para llegar al lugar de camping. Mi sugerencia es tener un buen morral (backpack), zapatos apropiados (botas de trekking con Gore tex puede ser lo más adecuado), bastones (trekking poles), hidratación y comida (un snack cada hora por ejemplo). Obviamente hay caminatas que son muy duras, y nada reemplaza el tener un buen estado físico para disfrutar del camino.

– La comida: he pensado mucho en mi suegra porque en el camping del Kilimanjaro todas las comidas nos las sirven con mucha cebolla (y ella la odia), pero en general cuando uno mismo es el que cocina, los desafíos son otros: llevar un fogón y combustible, cargar y almacenar la comida que se va a preparar. En este tema tengo que confesar que somos un desastre: vivimos de pastas y enlatados.

– La dormida: es una de las cosas que la mayoría de la gente detesta de acampar porque piensan que es incómodo, pero yo he pasado noches tan placenteras que no quiero levantarme (al mejor estilo de domingo en la mañana en mi casita). Creo que todo depende de tener un buen equipo: carpa, aislante y sleeping bag. Otra ventaja, en mi caso, es que no me muevo mucho y logro pasar la noche cómoda en una posición. David tiene el inconveniente de que se demora mucho para acomodarse, le da claustrofobia la carpa e invariablemente necesita orinar en la mitad de la noche, algo poco chévere si se está durmiendo en medio de una nevada o rodeado de hienas.

Otras recomendaciones finales: llevar un buen libro o juegos de cartas (nada que sea pesado, a veces no hay donde cargar equipo electrónico), es indispensable una linterna (preferiblemente head lamp) y una buena navaja, filtro de agua (opcionalmente se puede hervir), muchas bolsas tipo ziploc, una toalla de microfibra (las pequeñas que además se secan rápido), bloqueador solar, anti mosquito (si es el caso), una bandana (Buff) y un candado para cerrar la carpa si el lugar no es confiable.

Acampar tal vez no sea para todo el mundo, pero hemos visto que por ejemplo en Sudáfrica hay toda una cultura alrededor del tema y es una actividad que se comparte en familia. En Colombia hay unas zonas de camping aptas para principiantes en Villa de Leyva, donde se encuentran buenos baños, duchas, bbq y muchas zonas verdes (este plan lo hicimos con Jorge y Cloti, muy recomendado).

Desde que acampé por primera vez con David cuando éramos novios por allá en el año 98, he vivido experiencias que guardo con mucho cariño en mis recuerdos:
– Mi primer campamento: fuimos con todo prestado al Parque de los Nevados y nos quedamos en El Cisne, allí vi por primera vez la laguna verde y la nieve en el Nevado Santa Isabel. Desde entonces hemos visitado el parque unas 15 veces.
– La Laguna del Otún: con Camilo, Walter y Ana, casi no sobrevivimos a la carretera. Otra vez con David Escobar y Luisgui, yo me quedé donde empieza la nieve del Santa Isabel mientras ellos subieron, casi muero de hipotermia (mi mamá aún no se lo perdona a David).
– La Navidad en las Montañas, con la Fundación EcoAndes y José Iván. Subimos al Santa Isabel por un camino que no conocíamos en un día espectacular. Es la mejor cima que hemos hecho en la vida.
– Nuestro intento fallido de subir al Tolima con Mónica Jiménez, Ana Gabriela, David Escobar, David Emilio, Paulo Ochoa y un par de amigos de él. Fue la primera vez que atravesé un bosque de niebla, Ana Gabriela se enfermó mucho (creo que le dio neumonía) y no pudimos pasar de Estrella de Agua.
– El ascenso al Nevado del Ruíz con Luisgui y Luis Gabriel Hernández. Yo tuve que devolverme porque ese día falleció mi abuela. Todavía me estremezco al recordar cuando me despedí de ella esa mañana antes de salir para Manizales.
– La Sierra Nevada del Cocuy: con Camilo y Juliana. Es la primera vez que vi tantas montañas con nieve juntas. Es un lugar que “te quita el aliento”.
– Torres del Paine (Puerto Natales, Chile): nuestro primer gran trekking, cuando ya estábamos engomados y teníamos un buen equipo propio. Hicimos el recorrido llamado “La W” (6 días), en los campamentos públicos. No se puede transmitir lo que se siente dormir en medio de un bosque, completamente solos, con un glaciar de varios kilómetros de largo a escasos metros de nuestra carpa.
– Cerro Tronador (Bariloche, Argentina): fue la primera vez que acampamos en la nieve, con el sonido del glaciar reventándose en la montaña. David tenía un sleeping muy viejito y casi se congela, pobre!
– Camino del Inca (Machu Pichu, Perú): con Luisgui y Cristina, fue nuestro primer campamento “asistido”, con guía, cocinero y porteadores. El camino es el original construido por los Incas antes de la conquista, dura 4 días y se visitan muchas otras ruinas que aunque no son tan grandes como Machu Pichu, también son muy interesantes. El cuarto día vimos el amanecer sobre Machu Pichu.

En Africa hemos acampado en Maun (Audi Camp) un lugar con todas las comodidades: duchas con agua caliente, baños, bbq, cocina con nevera y hasta piscina. Tuvimos también el campamento móvil en Botswana y la ruta Machame en el Kilimanjaro. Esperamos seguir levantando nuestra carpa muchas veces más en Nepal y Nueva Zelandia.

¿Y tú? ¿Eres todo un experto o jamás te apuntarías a este plan? ¡Compártenos tus experiencias y trucos o cuéntanos tus temores!


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  1. Responder

    Alexandra

    Me gustaria mucho acompañarlos algun dia pero para ir al baño tras los arbolesno,y tampoco limpiandome con pañitos humedos porque me gataria un bulto, ustedes son unos patriotas y unos heroes,por eso los amo y los admiro tanto, animo y para adelante abrazos.

    1. Responder

      malaquita

      Jajaja mamá tenemos que ir entonces a un camping con todos los juguetes para que no sufras. Yo también te admiro y cuando algo se me está poniendo difícil, pienso en ti para salir adelante. Te amo, Alex.

  2. Responder

    Mónica

    Amiga!!! Pues qué puedo decirte… contigo tuve mi primera acampada, y ha sido la única!!! Definitivamente, han venido desarrollando y perfeccionando un hobbie y un estilo de viaje, que la verdad, admiro muchísimo! Son unos guerreros! Para hacer lo que acaban de hacer en África, se requiere la experiencia que han venido atesorando! Quizás, algún día, me llevas a un curso para principiantes…

    1. Responder

      malaquita

      Moni,
      Ojalá que vengan muchas mas para que le encuentres el lado bueno al camping.
      Un abrazo.
      Alex

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